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LA TURMALINA
La piedra camaleónica

Se la denomina "piedra camaleónica" por la gran variedad de colores y tonalidades que presenta. Muchas de ellas tienen una gran similitud con otras piedras preciosas. La turmalina verde se parece mucho a la esmeralda, la roja al rubí, la amarilla al topacio, la azul celeste a la aguamarina y la azul al zafiro, por poner algunos ejemplos. En algunas ocasiones el color no es tan uniforme, como es el caso de la turmalina cabeza de moro que es clara en la base y negra en la parte superior. Las turmalinas están compuestas principalmente por sílice y alúmina. Algunas se las conoce con otros nombres, así la turmalina negra recibe el nombre de "chorlo"; la roja "rubelita" y "Piedra de Cristo"; la azul "indicolita"; la amarilla "peridoto de Sri Lanka"; y la incolora "acroíta".

Es una de las piedras más bellas que existen y se ha utilizado y se utiliza como amuleto por ser uno de los grandes protectores de la salud. Dentro del esoterismo se le atribuyen a la turmalina poderes que varían según el color. Sin embargo la turmalina negra es la más famosa y la que acumula más poderes mágicos. De ella dicen que es la más poderosa de las piedras negras porque crea un fuerte campo protector alrededor de la persona. El "chorlo" es una piedra magnífica y poderosa que anula el estrés, el miedo y la angustia. Capaz de eliminar las energías negativas y de ayudar al crecimiento espiritual. Combate el mal de ojo y es muy recomendable en meditación porque nos ayuda a superar momentos confusos. Si la juntamos con el cuarzo transparente forman una poderosa combinación que repele situaciones fatales y crea ambientes limpios y sanos.

USOS MÁGICOS

Turmalina negra: Bautizada con el nombre de "chorlo" es un excelente cicatrizante de pequeñas heridas. Aleja las energías negativas. Protege el cuerpo y la mente. Aporta seguridad. Contra los celos. Calma los nervios emocionales. Contra la depresión. Disipa miedos y angustias. Contra el mal de ojo. Para el crecimiento espiritual. Buena para la meditación .

El nombre de turmalina viene de la antigua palabra cingalesa «tourmali», que significa «piedras de colores mezclados», este nombre se aplicaba a una combinación de piedras de colores y se trataba principalmente de circones.

Los mineralogistas han dado numerosos nombres a las diferentes variedades de turmalinas: elbaita, tsilaisita, dravita, cromedravita, lidicoatita, uvita, schorl, acroita, buergerita, feruvita, foitita, povondraita y rubelita.

La turmalina puede mostrar cada uno de los colores del arcoiris o puede tener una combinación de dos o tres colores. Se pueden encontrar también cristales de muchos colores que aparecen con un color diferente de cada lado del cristal. También existen cristales de un color dentro de otro cristal de diferente color, estos últimos, con un interior rosa y un exterior verde son conocidos como turmalinas melón de agua.

La turmalina presenta también ciertas particularidades que interesaron a los científicos desde hace siglos.

El filósofo Teofrasto escribió hace más de 2300 años que el «lyngurion», probablemente una turmalina, tenía la propiedad de atraer la paja, la ceniza o pequeños pedazos de madera. Esto sucedía al calentar el cristal y se llama piroelectricidad. Se producía así una descarga eléctrica de un lado del cristal y una carga opuesta del otro lado, lo que permitía atraer las partículas. Es por eso que la turmalina fue llamada «asshentrekker» o «tira-ceniza» por los holandeses del siglo XVIII.

Una descarga eléctrica también se puede producir sobre algunos cristales aplicando una presión sobre el cristal en el sentido de su eje principal. Este efecto es conocido como piezoelectricidad y se aplica mucho en los equipos para medir la presión. La turmalina se ha utilizado mucho en la producción de instrumentos de medida para submarinos y otros equipos militares. Los indicadores que sirvieron para medir la potencia de las primeras bombas atómicas fueron fabricados con placas de turmalina.

La turmalina tiene la capacidad de parecerse a otras piedras preciosas y eso se ha prestado a confusiones. Muchas piedras rojas de las joyas de la corona rusa del siglo XVII son en realidad turmalinas, a pesar de que se creía que eran rubíes.
En Sudamérica, donde se extrae la mayoría de turmalinas gemas, se les llama « esmeraldas brasileñas ». Nunca se sabrá cuál fue la cantidad de piedras verdes consideradas como esmeraldas y minadas a principios de la colonización portuguesa y enviadas a Portugal.

La turmalina se ha apreciado mucho a través de la historia, pero su principal admiradora fue Tzu Hsi, la emperatriz viuda, que gobernó China de 1860 a 1908 y permaneció detrás del trono hasta su muerte en 1911. A la última emperatriz de la dinastía Ch’ing le gustaban tanto las turmalinas que compró grandes cantidades procedentes de una mina descubierta en California durante su reinado. La piedra se utilizaba como entalle, en prendedores de cadenas de reloj, o en los botones de chaquetas de la Corte Imperial y de personas importantes. La emperatriz descansa ahora sobre un cojín de turmalina.

En 1989, unos mineros brasileños descubrieron una turmalina nunca antes vista. Este nuevo tipo de turmalina, llamado Paraiba posee tonos azules muy vivos. Esta piedra rara debe su color al sulfato de cobre y a una muy pequeña cantidad de oro y alcanza precios extremadamente altos.

Se creía que las turmalinas ayudaban a comprenderse a sí mismo, a aumentar la confianza en sí mismo y a aumentar la energía psíquica.

También se creía que tenían el poder de neutralizar la energía negativa, alejar el llanto y la desdicha y ayudar a la concentración.

Se creía también que las turmalinas eran útiles para la relajación del cuerpo y del alma y para el tratamiento de enfermedades como ansiedad, envenenamiento de la sangre, artritis y problemas cardiacos.

La turmalina es la piedra de nacimiento del mes de octubre y corresponde al signo astrológico de Libra.

Las turmalinas son talladas por lo general en forma de rectángulos alargados. Esto se debe a la forma larga y estrecha del cristal de origen.

La turmalina es muy pleocróica. El color más oscuro se observa siempre al ver a través del eje óptico y el reto para el lapidario es el de orientar la piedra para obtener el más bello color posible y evitar a la vez las inclusiones.

La Paraiba con su vivo color azul es la más cara de la familia de las turmalinas, le sigue la rubelita, de color rojo a rosa. En estos momentos está de moda el rosa «hot» que se encuentra principalmente en Afganistán, Madagascar o en la nueva mina de Nigeria.

Para dar el mejor brillo, es necesario que la piedra tenga buenas proporciones. La turmalina es una piedra duradera si se evitan los choques térmicos.

Procedencia

La turmalina se encontró hace mucho tiempo en África, en los Montes Urales en Rusia y en otros países de Europa, pero los descubrimientos más importantes se hicieron en América del Norte y del Sur.

Las piedras de calidad gema se descubrieron a principios del siglo XIX en Estados Unidos en el estado de Maine, en el Monte Mica al lado de la ciudad de Paris. En 1972, la mina vecina de Newry, en la misma región, dio una producción de calidad excepcional y por un periodo breve se convirtió en la principal fuente mundial de piedras de alta calidad.

Al rededor de 1860, las primeras expediciones en busca de oro llevaron a los exploradores al Condado de san Diego, California, donde descubrieron la turmalina rosa. Este descubrimiento coincidió con el reino de la principal admiradora de turmalinas : la emperatriz viuda Tzu Hsi de la Dinastía Ch’ing. La mayor parte de la turmalina rosa minada en la mina Stewart estaba destinada a la emperatriz y a los que la rodeaban. Ellos compraban todo lo que la mina producía y lo exportaban a China.

El boom de la turmalina en California terminó con la muerte de la emperatriz en 1911. La primera guerra mundial dio término a las actividades de la mina hasta finales de los años sesenta.

Después de la segunda guerra mundial, la inmigración alemana fue considerable en el estado de Minas Gerais en Brasil, donde se descubrieron varias minas muy importantes. Estos inmigrantes crearon fuertes lazos con los habitantes de Idar Oberstein. Esta pequeña ciudad alemana se convirtió en el centro principal de tallado de la producción de las minas de Cruzeiro, Golconda, Virgem da Lapa y de Itatiaia (Jonas).

El descubrimiento más importante de los años ochenta se hizo al lado de un pequeño pueblo de Sao José de Batalha en el estado de Paraiba, con piedras de un azul eléctrico.

Otra variedad rara particularmente atractiva es la cromo turmalina, procedente de Tanzania, de un color verde muy atractivo causado por el cromo, que es el mismo agente colorante de la esmeralda.

La turmalina es también minada en Kenia, Madagascar, Nigeria, Mozambique, Myanmar, Rusia, Namibia, Afganistán, Pakistán y Sri Lanka

Turmalina Roja: También denominada "Rubelita" y "Piedra de Cristo". Cura dolencias del corazón. Equilibra el ying y el yang. Aporta seguridad, serenidad y armonía. Elimina el miedo a compartir los sentimientos. Devuelve las ganas de vivir. Buena para la meditación.

Turmalina Verde: Da fortaleza y vigor. Fortalece el sistema nervioso. Regula la actividad hormonal. Elimina los complejos que surgen cuando tenemos algún defecto físico. Buena para resolver correctamente asuntos económicos.

Turmalina Azul: Conocida como "Indicolita" y "Zafiro brasileño". Calma el sistema nervioso y respiratorio. Alivia las afecciones de garganta. Aporta serenidad. Favorece la relajación. Mejora la expresión verbal y corporal.

Turmalina Rosa: Desarrolla la capacidad de amar. Contra la amargura y la incapacidad de disfrutar de lo que se posee. Contra la envidia, la tristeza y la melancolía. Disminuye el miedo. Calma el dolor.

Turmalina Amarilla: Llamada"peridoto de Sri Lanka". Muy buena para eliminar los problemas intestinales y de hígado. Nos hace estar en armonía con el mundo que nos rodea.